




Pang Long Chao resort
Balcones con vista al río y piscina cubierta a dieciséis km
Sobre este hotel
Pang Long Chao respalda su calificación de cinco estrellas con una piscina cubierta, una rareza entre los hoteles de Trang, y habitaciones balcón con vista al río o al jardín según la categoría reservada. Bidés en cada baño privado, minibares y televisores de pantalla plana completan las habitaciones, y el desayuno va del estilo americano al buffet, a la carta y asiático, para cubrir un abanico de gustos en el restaurante tailandés tradicional. Las zonas exteriores y el área de picnic amplían el alojamiento más allá del edificio principal, y una lanzadera de pago al aeropuerto cubre los dieciséis kilómetros desde el aeropuerto de Trang, quedando la estación y la torre del reloj a once kilómetros. Esto queda bien fuera del radio caminable del casco antiguo, pensado más bien como una estancia de complejo autosuficiente.
- Piscina cubierta
- Balcones con vista al río
- Aparcamiento gratuito
- Aire acondicionado
Nuestra opinión
Pang Long Chao conviene a viajeros que quieran la piscina cubierta y las vistas al río como centro de la estancia, con el propio alojamiento como principal atractivo y no como base para explorar el casco antiguo. Los dieciséis kilómetros desde el aeropuerto y los once del casco antiguo hacen que esto encaje mejor con una estancia de varias noches que con una escala rápida en la ciudad.
- Reserva una habitación balcón con vista al río en lugar de la categoría vista al jardín si la vista al agua te importa
- Organiza la lanzadera de pago al aeropuerto con antelación, los dieciséis kilómetros hacen que un taxi con taxímetro sea la alternativa más cara
- Prueba el desayuno buffet una mañana, el surtido cubre tanto opciones asiáticas como occidentales
Por qué nos gusta
- Piscina cubierta
- Habitaciones balcón con vista al río
- Bidés en cada baño
- Restaurante tailandés tradicional propio
Por qué encanta a los viajerosLa piscina cubierta se convirtió en la rutina diaria, un verdadero plus en una ciudad donde la mayoría de los hoteles solo ofrecen un jardín, y el balcón con vista al río cumplió lo prometido por la categoría de habitación. El desayuno fue un buffet de verdad cada mañana, lo bastante amplio para que todo el grupo encontrara algo sin quejas. La distancia con el casco antiguo convirtió esto en una estancia de complejo y no en una base de visitas diarias.
Opiniones de huéspedes
Valoramos los alojamientos, no los vendemos — las tarifas las muestran nuestros socios de reservas.