




Lanta Casa Blanca
Sobre este hotel
Alojarse en Lanta Casa Blanca significa despertarse con el sonido de las olas y salir directamente a una playa privada. La piscina infinita ofrece impresionantes vistas del mar de Andamán, perfecta para un refrescante chapuzón o para relajarse en la terraza. Las instalaciones del spa brindan un escape tranquilo, mientras que el gimnasio atiende a quienes les gusta mantenerse activos. El restaurante sirve una variedad de platos tailandeses, con opciones halal y vegetarianas, y las noches a menudo cuentan con música en vivo para un ambiente relajado. Las habitaciones están diseñadas para la comodidad, muchas con balcones con vistas al mar, y hay habitaciones familiares con cocina americana disponibles para estancias más largas.
Opiniones de huéspedes
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